BAMBINO, Barcelona y Moncho
BAMBINO:
Barcelona y Moncho

Bambino
Miguel Vargas Jiménez (1940-1999, Utrera)
Un creador por derecho personal. Alimentó su duende desde la cuna, con la gracia de su madre, la bailaora Francisca Jiménez Frasquita.
Espontáneo, inquieto y apasionado por la música de todos los géneros, el cantaor se nutría de melodías que venían de la rumba, las bulerías, los cuplés, las rancheras o los sones latinos. Incapaz de amoldarse a los esquemas trazados por el flamenco más puro.
Bambino creó su propio estilo y Barcelona era uno de sus satélites donde darse rienda suelta.
Cuando el declive de su carrera ya fue demasiado acusado, cuando las salas se quedaron del todo vacías, Bambino retornó a Utrera para ser de nuevo Miguel. Nunca valorado como la gran figura que era, se transformó en un vecino más, jugando a las cartas, cantando para amigos y familia, volviendo a actuar en los mismos escenarios donde empezó.
Moncho:
"Bambino cogió el bolero, de capa caída, y le dio vida al meterlo por rumbas y por bulerías.”
“Teníamos un pacto: ir a vernos actuar el uno al otro pero sólo beber los días alternos”
“La Barcelona en la que triunfó Bambino era bohemia. Se decía que era secreta pero en realidad, era discreta”,












