"Antonio López" Bolero Son : Habana, Santander, Veracruz / Septeto Nacional de Cuba, Emilio Tuero, Fernanda de Utrera
"Antonio López":
Bolero Son
Habana, Santander, Veracruz
Septeto Nacional de Cuba, Emilio Tuero, Fernanda de Utrera
¿Cómo llegó el Son y el Bolero a Europa? : En barco a Santander. Como llegó de La Habana a Veracruz, en la Compañía Trasatlántica Catalana.
Dos estilos que marcaron tremendamente en el Flamenco y en Barcelona.
El formato típico de Son impresionó : una instrumentación inusual, la combinación de la trompeta, tres, contrabajo, guitarra ,con bongos, maracas y claves, arrebató.
Se impregnó en nuestra música, eran Hermanas. En el Flamenco marcó Rumbas y Nuevo Flamenco, en la popular también, un caso destacable Julio Iglesias, todo iba a cambiar. Aquí fue el único lugar de Europa donde ambas músicas se comunicaban, cuando Cuba fue a África pasó lo mismo, se fundieron en un abrazo, Ida y Vuelta, cómo los barcos.
Hoy el Flamenco, heredero de ese sonido fusión, no ha salido del mismo modelo: bajo, guitarra, percusión y vientos, modelo patentado por Paco de Lucía Sexteto, 60 años después. No ha cambiado mucho más, necesitamos recuperar nuestros verdaderos vínculos Culturales, al menos el mercado musical lo necesita:
“La música española de finales del siglo XVI y principios del XVII es, probablemente, la más mestiza que se ha hecho nunca.
Hay un momento histórico con el encuentro con la cultura americana que se traduce en una eclosión a nivel musical muy potente. Genera lo que se llamó estilo español, que puso la base de nuestro folclore y se expandió por toda Europa.
Todo lo que se creó ahí sigue siendo el fundamento de la música actual. El pop de hoy se asemeja mucho a lo que se hacía entonces.. Diría incluso que una de cada tres canciones pop tienen este tipo de esquema”, Fahmi Alqhai, violagambista cordobés .
Aquellos años 20 en Santander
En julio de 1928 llegó a Santander Ignacio Piñeiro y el Septeto Nacional, fue la primera vez que en Europa se escuchó un Son Cubano. Venía a conocer Asturias para inspirarse y reescribir: “Asturias patria querida”.
Ignacio Piñeiro, uno de los reyes de la música cubana, el vanguardista de la "habanización del son", el que echó salsita a la música de América, realizó la transformación del montuno del son a la canción bailable o "son habanero". También fue pionero en introducir secretos de la clave ñáñiga en el son y asturiano a más no poder.
“El Son es lo más sublime
Para el alma inspirar”
En 1926, coincidiendo con el regreso de su padre a Asturias y movido por la tristeza de un hijo que ve cómo su padre abandona Cuba para regresar a su tierra, compone la letra del "Asturias, patria querida", se popularizó muy rápidamente en La Habana. Ignacio Piñeiro había fundado el Sexteto Nacional, un grupo de músicos procedentes de las más diversas zonas de Cuba y en el que Piñeiro componía y tocaba el contrabajo.
Comienza a tocarla en todas las fiestas de la colonia asturiana en La Habana y en salones como La Tropical. Es así como la canción, durante los dos años siguientes, se populariza en La Habana y España, fruto de la emigración y la comunicación atlántica.
En 1929 Piñeiro viaja a España, donde permanece durante tres meses realizando grabaciones y presentaciones diversas. Cuando llega a Asturias se encuentra con la desagradable sorpresa que su padre ha muerto. La decepción y la tristeza hacen que varíe la letra. La reescribe en Santander, después de cruzar toda Asturias y de actuar en Oviedo, Cangas del Narcea y en Grado, de donde era originario su padre.
Esta última versión es la que se graba en Madrid el 3 de Octubre de 1929. Posteriormente, regresa a Cuba y, en 1930, registra en La Habana el «Asturias, patria querida»".
Letra reescrita en Santander por Piñeiro en 1929 y grabada en Madrid
“Alma sensible,
Casta pureza,
Todo es Amor,
Es la mujer asturiana,
Con su cáliz de dulzura,
De la grandiosa natura,
La hizo dueña de amor,
Con la ternura,
con la virtud,
De diosa.
Asturias patria querida,
A ti consagro mi vida”
Llegaron en el buque “Cristóbal Colon”, que unía regularmente los puertos de Santander, La Habana y Veracruz, era de la Compañía Trasatlántica Española, conocida popularmente como la Compañía Transatlántica, para los más sensatos Catalana, donde la burguesía catalana ensució el nombre del cántabro Antonio López para intentar limpiarse las espaldas.
La historiadora, profesora de la Universidad de La Habana: María del Carmen Barcia Zequeira, sigue profundizando en la historia de la trata cubana entre los años 1820 y 1860. Para ello, se ha sumergido en archivos y centros de documentación hasta ahora muy poco utilizados, y en una extensa bibliografía que le ha permitido armar un listado muy completo de negreros, factores y comerciantes de esclavos asentados en Cuba.
Y en el exhaustivo registro de negreros y socios necesarios de la trata no aparece ni rastro de Antonio López y López (Comillas, 1817-Barcelona, 1883)
EL NAVIERO ANTONIO LÓPEZ
Cuando el Ayuntamiento de Barcelona borró su nombre del nomenclátor y derribaron la estatua que la ciudad le había erigido en 1884, estaban mintiendo y encubriendo a toda esa burguesía catalana cuyo fruto podemos ver en esos resorts turísticos llamados modernistes , y orgullosos. Poca memoria, hasta hace dos días abandonados, la herida era reciente; ahora campan a sus anchas y muy bien conectados, no lo hicieron trabajando y con seny, fue con el trabajo y el maltrato ajeno y orgullosos.
Gracias a toda esta producción llegó El Tango en 1927: Carlos Gardel y su trío en el teatro Principal cántabro.
Y, desde principio de siglo, llegó el bolero. Santander fue el primer lugar de Europa donde se tiene noticia de la interpretación de un bolero.
Ya a finales del siglo XIX llegó el cuplé y apareció el flamenco, uniéndose a la variada canción popular Montañesa.
En Santander, cuna del bolero .
En sus "Baños de Ola" , fiestas de Santander, se interpretaron los primeros boleros de Europa , principio del siglo XX, tradición que perdura en la zona.
El Bolero a Antonio López
Este género de raíces españolas define como pocos, ese fenómeno que identifica y homogeniza la noción de ‘Hispanoamericano’ . Esta relación se produjo a través del comercio transatlántico que tenía como principal puerto español: Santander, comunicado con los de La Habana y Veracruz, los focos de expansión del bolero. Su comunicación constante hizo inevitable que empezaran a oírse en los muelles y en las largas travesías, pasando boca a boca, corazón a corazón, quedando como seña de identidad musical de barrios enteros como el de "Puertochico" en Santander.
En Cuba apareció el primer Bolero: "Tristezas", escrito por Pepe Sánchez en Santiago de Cuba ,1886; doce años antes de la independencia, por tanto Español. De ahí hacia los puertos de: La Habana, Veracruz New Orleans, Puerto Rico o Santander, para acabar triunfando en los mejores salones de baile del Mundo.
El bolero no sólo nació como género musical en la época de mayor afluencia a América, sino que las sucesivas olas de expansión de este género , coinciden de igual modo con los años en los que más montañeses decidieron embarcar rumbo a América desde el puerto de Santander.
Veracruz, México ,con su poderío económico cultural a finales de los 30, se convierte en atractivo, tanto para artistas cómo para los emigrantes.. Se convierte en laboratorio creativo del Bolero.
Allí llegó un joven montañés con su familia para convertirse en un Galán del cine y emblema de un nuevo Bolero, empapado del “bel canto” de la ópera, de la zarzuela y de los cantes montañeses. Lleva al Bolero a los mejores escenarios, al cine, rodeado de arreglos y producciones destacables. El bolero dejó de ser música de cantinas a ser interpretados en lugares como el casino de la Habana o en la Casa de Asturias o Galicia, auténticos mecenas de las artes. La dignificación y genialidad de estas músicas hizo que los emigrantes las asumiesen como suyas, con ellas se alejaban de la discriminación de las elites económicas locales, con sus grandes orquestas y ballets, acabaron superándolas, creando un movimiento que aún influencia en la música actual y a la suya.
“Besame mucho”; Emilio Tuero Cubillas
“El barítono de Argel”
Santoña, 1912 – Ciudad de México 1971.
Actor cinematográfico, cantante y productor
En esos años tanto el bolero como el tango estaban en boga, Emilio destacó cantando ambas disciplinas. Aunque su tono era más de tenor, fue bautizado como el “Barítono de Argel”.
En 1941 fue elegido por la propia compositora Consuelo Velázquez, para estrenar el bolero “Bésame mucho”.se convirtió en el primer cantante en grabar el famoso bolero ‘Bésame mucho’, éxito mundial, aunque grabó más de 150 canciones, ésta fue la que le consagró.
Grabó con sellos como RCA Víctor y Peerless, dejando grabaciones inolvidables. Como cantante intervino no sólo en películas musicales, sino en espectáculos diversos y en televisión.
Además de cantante, Tuero fue actor y productor cinematográfico, labor que realizó a través de su productora Argel Film.
Sus éxitos encumbraron a las comunidades de emigrantes. Con el paso del tiempo, tras estos años de comunicación transatlántica del puerto de Santander con La Habana y Veracruz, el bolero recuerda el sentir del montañés, que puso las raíces y cimientos de estos géneros musicales; el bolero en Cantabria forma parte de su folclore,
El Bolero en Santander
En la primera época de expansión del bolero (1890 a 1930) Santander es famosa por sus baños de ola, llenándose de visitantes que reclamaban, además, espectáculos musicales de moda entonces, como el bolero y el tango, que le llegaban de América pues su puerto era la referencia de la comunicación transatlántica,
La programación musical del Gran Hotel Sardinero y del Hotel Hoyuela (inaugurados en 1876 y 1877) incluía los nuevos aires americanos, siendo su programación musical especialmente “moderna” en esos momentos.
El bolero, junto al tango y al charlestón, causaban auténtico furor, propiciado por la aparición de los discos de acetato y vinilo, en la década de los veinte y los treinta, traídos por los indianos y el avance tecnológico de la Radio.
En esa época aparecen los primeros grupos de bolero en Santander, en la década de los cuarenta se formó el trío “Los Tres del Norte”, al tiempo que en América empezaron los grandes tríos de guitarra como “Los Tres Reyes”, “Los Tres Caballeros” o el famoso trío “Los Panchos”.
Los años cincuenta fueron especialmente prolíficos para el bolero en Santander, se fundaron numerosos tríos, como “Los Brisas” (en 1957) o el trío “Piedras Blancas” (en 1956), que posteriormente recibieron el nombre de Los Bahía y Los Tres Bahía, hasta que la discográfica Movieplay les cambió el nombre, bautizándolos como Los Carabelas, con el que se mantienen en la actualidad.
Las grandes orquestas tropicales llegan también con los cuarenta y cincuenta incursionando el bolero. Después orquestas al estilo ‘big band’ y así, llegaron a existir en Santander diez orquestas que realizaban su programación durante todo el año en distintos locales de la capital y de otras localidades de la provincia, eran las noches del “York Club”, “La Cabaña”, “La Riviera”, “Chiqui” y de la “Belle Epoque” de Santander, entre muchos otros.
El bolero se constituía en el rey indiscutible de la canción en todo América, incluidos los Estados Unidos que ya entonces comenzaban a utilizar los medios de comunicación como propaganda, radiando la balada anglosajona y el joven rock and roll que, con tal difusión, y desinformación que acabó por desbancar de su trono al bolero.
Hoy en día, esta conexión cultural sigue muy viva a través de eventos e iniciativas locales:
Festival Santander de Boleros; el evento de referencia internacional del género en el norte de España. Organizado anualmente por “Jueves de Boleros”, agrupación musical con más de años de trayectoria en directos y múltiples álbumes de estudio, son el motor cultural que mantiene vivo el son y el bolero clásico en la región.
"Toda una vida”; Bolero por Bulerías, Fernanda de Utrera.
El célebre bolero fue compuesto por el músico cubano Osvaldo Farrés en 1943.
La primera semilla del Son en Sevilla la puso el Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro el 10 de octubre de 1929 al inaugurar la “Exposición de la Semana de Cuba”. Y, es en Sevilla donde Ignacio Piñeiro acaba de componers uno de sus más grandes Sones: “Suavecito”.
“Una linda Sevillana le dijo a su maridito
Me vuelvo loca chiquito por la música Cubana”.
Fernanda de Utrera, bases USA
El bolero no llega a Utrera a través de academias ni de la teoría musical, sino por el oído, la radio y las tabernas.
En las décadas de 1940 y 1950, en la radio triunfaba la copla, zambras y, sobre todo los boleros de artistas como el cubano-gallego: Antonio Machín, afincado en Sevilla.
Las familias gitanas de Utrera, que poseían una capacidad rítmica y una sensibilidad excepcionales, escuchaban estas melodías sentimentales y su nueva musicalidad, se las fueron apropiando metiéndolas a su compás de bulerías.
La presencia militar estadounidense en la Base Aérea de Morón comenzó en 1957, con ella llegaron soldados Hispanoamericanos entre otros, con ellos llegaban sus músicas. Uno de los focos de expansión de los discos, fueron las gramolas de los locales de alterne, en esa época hablamos de lugares donde su banda sonora era el Flamenco
Fernanda de Utrera, cogía las letras y melodías de los boleros los amoldaba a su filtro propio y lo procesaba al compás de las bulerías locales.
Al cantarlo con esa voz, impregnada de jondura, daban nacimiento al "bolero por bulerías", demostrando que una canción romántica cubana podía transformarse en el más puro y estricto cante gitano.
El bolero llegó a Utrera como un eco de ultramar para quedarse, los gitanos asumieron, que en el fondo, el desamor del bolero duele igual que el cante flamenco.
Los USA llegaron en el 57 y no nos abandonan, ese momento en pleno franquismo marcó el inicio de la decadencia de la música Hispana.













