Aires del Norte en La Chalea flamenca. Garrotín -Asturianas por Bulerías

Aires del Norte en La Chalea flamenca.

Garrotín -Asturianas por Bulerías

La gente mueve la Cultura y Sentimientos.


Ni la conexión América – Barcelona, ni el Flamenco se pueden entender sin la

aportación del Noroeste Peninsular.


El flujo de carne y sangre entre el Atlántico, el Mediterráneo y África, el imaginario

del vacuno, en particular, el Toro: tiene un poso Gallego.


La Emigración movía la música, la feria: su plataforma, los Chalanes actores

protagonistas, sus tratos activaban la Farándula por dónde pasaban. Cuándo el

vino y la música, en cada pueblo por el que pasaban tenía sabor y acentos

diferentes.


Los estilos no se calcaban, no se escribían, y cada uno ponía sus músicas.


¿Que tiene que ver Asturias en el Flamenco?


El intercambio musical acontecido a finales del siglo XIX y principios del XX,

cuando se estaba aún definiendo el género, la Vía de La Plata vuelve a hacer

efecto, un camino milenario entre Galicia y África.


Durante la época dorada de los cafés cantante, hacia 1880, el flamenco llegó con

fuerza a Asturias. Oviedo contaba con el Café Madrid o el Café Alfo; Gijón con el

Café Moderno, el Salón Variedades, cómo destacados.

En lo Popular estaba lleno de Tabernas, Casas con Vino y la permisividad para

generar una Juerga.


De la convivencia entre cantaores flamencos y la música tradicional del norte: la

tonada asturiana y la canción montañesa de Cantabria, nacieron algunos de los

llamados cantes con aires del norte o cantes de transición. A este palo flamenco


híbrido, en el que se adaptaban las melodías norteñas al compás y quejío

flamenco, se le conoció indistintamente como asturiana flamenca, praviana o

montañesa.


Estos cantes fueron proyectados al Mundo influyendo particularmente en el

Flamenco y las músicas americanas.


"Pregón de los caramelos"

Asturias en Cádiz y Sevilla, otra vez.


Cantaores como: el Mellizo, El Mochuelo o Macande, lo hacen popular.

Gabriel Macande, dicen que de su garganta salieron los sonidos más negros del

flamenco, envolvía los caramelos en estampas de los toreros de la época y se

lanzaba por las calles de Cadiz a pregonarlos:


“A la salida de Asturias,

a la entrada en la montaña

fabrico mis caramelos

para venderlos en España.

Si los quiere de menta

yo los tengo de Limón.

Los tengo de Gaona, Belmonte y Vicente Pastor”.


El pregón que mezclaba los tercios de seguiriya, soleá, tangos y bulerías tenía

loco a todo Cádiz y por cualquier sitio que iba siempre llevaba detrás a treinta o

cuarenta personas.


Con los caramelos y su cante para Ceuta, donde la grifa terminó de complicar sus

pulmones, cuanto más crecía esa fama de cantaor irrepetible, menos le gustaba

cantarle a la gente. El general Sanjurjo, que le escuchó cantar una saeta, le pidió

que la repitiera y le ofreció 20 duros que Macandé rechazó. Su bohemia le llevó a

cantar en los prostíbulos a las mujeres de la vida porque decía que era donde se

encontraba a gusto.


A, Enrique el Mellizo, gaditano , se le asocia cómo uno de los creadores de la

Asturiana flamenca.


Y a , Antonio Pozo "El Mochuelo";, sevillano:

el rey de la Farruca.


Fue el cantaor que más popularizó y grabó estos estilos en cilindros de cera a

comienzos del siglo XX, registrando: "Aires Montañeses: Un Asturiano en Asturias"

o la praviana.

Actuó por toda España realizó giras por América , y en París, para la casa Pathé

,mpresiona matrices de cilindros para fonógrafos.


Está influencia no empezó entonces, el proceso de movimientos debe ser

milenario. Uno de los últimos episodios: año 1812, cuando la división asturiana del

general Ballesteros se estableció en la serranía de Ronda , dicen que los cantos que traían

sus hombres dieron lugar a los primeros cantes sin guitarra.


Salamanca, cruce de caminos.

La conexión entre Galicia y Salamanca constituye uno de los ejes comerciales de

ganado vacuno más relevantes de España. Y de allí, al Mundo: Charros, desde

USA a Tierra de Fuego


Rafael Salazar Motos, hermano mayor de Farina.

Pone otro sentido al mapa Flamenco, a pesar de la presión del entrevistador y su

andalucismo. Acaba por Asturianas por Bulerías: Mariñana.


La ganadería en Galicia ha sido una actividad esencial a lo largo de los siglos,

marcando su identidad cultural y económica. Desde tiempos ancestrales, esta

práctica ha evolucionado adaptándose a los cambios sociales, tecnológicos y

medioambientales.


Los primeros asentamientos humanos en Galicia ya dependían de la ganadería

para su subsistencia. Durante la Edad de Hierro, los castros albergaban ganado

vacuno, ovino y caprino.

Históricamente, Galicia y colindantes ha sido la gran productora de ganado

vacuno.


A partir del siglo XIX y bien entrado el siglo XX, Cataluña se consolidó como una

de las zonas de mayor consumo de carne debido a su temprana industrialización y

crecimiento urbano.


Los tratantes y ganaderos gallegos utilizaban sus ferias locales para agrupar

ganado que luego era transportado hacia los mataderos e industrias cárnicas

catalanas.


Las grandes ferias de ambas comunidades servían para marcar los precios de

referencia del mercado nacional de abastos.


Esta ruta unía al gran productor de cría con el centro neurálgico de consumo y

engorde (Lleida/Cataluña), transformando por completo el mercado agropecuario.


Pero eso cambió muchas cosas, hábitos, sobretodo los que venían cómo

Tradición. Pero marcó la Economía del país y su gente: ‘Desastre”.


La materia prima no la necesitaban en origen y colonizar, ahora la querían en casa

e industrializarla. Para ello hizo falta carne y sangre, emigrantes y reses, sanos y

fuertes, surgía la Revolución Industrial, para unos cuantos, para la gran mayoría

no.


¿Como funcionaba antes?: Tratantes y Viajes a Pie.

A los Tratantes se les llama en calo y galego: Chalanes y de eso ambos hicieron

Arte.


Mucho antes de que existieran redes modernas de transporte, Galicia ya era la

gran proveedora de vacuno de la mitad norte de la Península y con gran presencia

e influencia en el resto, norte de África y América.


El ganado, principalmente bueyes y vacas de trabajo, se criaba en un entramado

de aldeas particularmente al norte del Duero y con mayor intensidad en las

montañas gallegas, valorados no sólo por su carne, sino por su enorme fuerza

para trabajar los campos.


Los Tratantes locales, figuras clave, compraban los animales de aldea en aldea y

en las ferias locales. Estos agrupaban ganado para llevar a las Grandes Ferias, cerrar tratos y seguir su

camino.

Las "Caminatas;: Los traslados de las reses hacia los mercados cruzaban la

Península a través de las redes de vías pecuarias y caminos tradicionales en

trayectos que duraban semanas, descansando en parajes acondicionados.

Uno de los grandes puntos de concentración intermedia antes de diversificar rutas

hacia Aragón y Cataluña era la feria de Villada (Palencia).


El Ferrocarril

La conexión dio un vuelco radical con la llegada y consolidación de las líneas

ferroviarias a partir de la década de 1880. El tren permitió enviar de forma masiva

miles de cabezas de ganado anuales hacia las grandes zonas de consumo. Las

reses gallegas viajaban en vagones de carga acondicionados hasta las estaciones

de destino.

Ahora el ganado lo querían joven y a la gente fuerte, hubo muchos, los que

perdieron su forma de ganarse la vida, en Galicia y en los caminos.


¿Por qué Lleida?

El Modelo de Poniente (Siglo XX)

A lo largo del siglo XX, la provincia de Lleida y las Tierras de Poniente se

configuraron como un núcleo agro ganadero único.

Ante su déficit de cría y excedente de grano, frente a una Galicia con pastos

abundantes idóneos para el nacimiento de terneros. El llano de Lleida se

especializó en la agricultura de regadío, la producción de cereal y, posteriormente,

la fabricación de piensos compuestos.

El Engorde Especializado: El modelo Leridano evolucionó hacia el engorde

industrial intensivo. Los ganaderos catalanes compraban los terneros que nacían

en Galicia, los trasladaban a Lleida, y allí los alimentaban de forma rápida y

eficiente para abastecer los mataderos que suministraban carne a Barcelona, la

costa mediterránea y el resto de Europa.


En resumen, la conexión Lleida-Galicia fue una simbiosis (im)Perfecta: Galicia

ponía las madres, los prados y los nacimientos; Lleida aportaba el grano, la

tecnología de piensos y la capacidad de engorde intensivo.

Galicia dio también a sus hijo-as, en una época en la que la emigración de muchos

hombres era común. En toda la comarca había pueblos enteros, donde las

mujeres estaban solas, criando a sus hijos, cuidando de los mayores y cuando los

tenían criados, se iban como los terneros a buscar Rumbo, causa principal de la

Morriña.

Chalanes


Los Tratantes de ganado de Lleida, muchos de ellos Gitanos, fueron

dinamizadores económicos del sector a lo largo de los siglos XIX y XX.

Históricamente, muchas familias gitanas se especializaron en el chalaneo (la

compraventa de caballerías y ganado) debido a su estilo de vida itinerante, sus

profundas redes familiares transregionales y su gran pericia para tasar animales a

ojo.


En la ruta de vacuno entre Galicia y las Tierras de Poniente de Lleida, esta

vinculación se estructuró gracias a su red de contactos, sabían qué ganaderos de

Lleida, Huesca o el resto de Cataluña demandaban terneros para engorde.

Actuaban como el "puente de confianza" y el intermediario financiero que unía

ambos extremos de la Península en una época sin comunicaciones modernas.


Puntos clave como la feria de Medina del Campo (Valladolid) o las ferias de

Palencia y León servían de nudos de conexión, donde tratantes gallegos vendían

o asociaban sus lotes con chalanes aragoneses y catalanes para canalizarlos

definitivamente hacia los comederos leridanos.


Con la llegada del ferrocarril y, más tarde, del transporte por carretera en

camiones jaula, muchas de estas familias de tratantes no desaparecieron, sino

que se asentaron en núcleos logísticos clave y modernizaron el negocio. Pasaron

de mover el ganado a pie a gestionar flotas de transporte o actuar como

comisionistas de los grandes mataderos e industrias cárnicas catalanas.


En la memoria histórica del campo gallego y leridano, la figura del tratante quedó

inmortalizada por su capacidad de cerrar tratos y por ser el motor que mantenía

vivo el flujo de carne y vida entre el Atlántico y el Mediterráneo.


Garrotiadas – Garrotín: Fruto de esta conexión

El Garrotín se hace Carrincló, Lleida lo hace suyo y crea su sello original e

inconfundible. Pasado por el sustrato del flamenco de esas tierras y fermentado en

ferias, verbenas y juergas, los Gitanos catalanes lo hacen suyo le dan personalidad.


Ferias, Tratos y Chalanes.

La mayoría de las escenas que dieron lugar a los primeros tratos comunitarios y al

oficio de Chalán tuvieron su escenario: las Ferias. En torno a ellas se

intercambiaban culturas y músicas, en un entorno comercial. La gente movía

dinero y entorno a ellos todos los placeres de la vida en venta. Mucho del

imaginario “Español” sale de allí y el Flamenco en el S.XIX no era inmune a ello.


Feria "As San Lucas"; celebrándose sin interrupción desde 1156. Mondoñedo

(Lugo) es el lugar, documentado como tal, más antiguo en contar con un punto de

encuentro donde comerciar con ganado o cualquier otro bien: una Feria. Allí

llegaron gentes y culturas de medio mundo desde el siglo XII. El Gitano entró en

este entramado a partir del siglo XVI.


Al oficio de tratante en Galicia se le apela: Chalán, en calo también. La Raíz Cha,

Chan,Chao, Chalear o Chalán, en Galicia son comunes. Puede tener origen Latino

o Griego, pero gallegos y gitanos la adaptaron a su lengua, al igual que los

afiladores.


El trato de ganado vacuno era un oficio tradicional, había que disponer de

condiciones para ejercerlo, más bien personales: como la capacidad de

persuasión, buen "ojo" para apreciar la calidad del ganado sin demostrar interés,

temple para no calentarse en los regateos.

Estas características eran difíciles de aprender, era un don que ellos poseían,

entrar en ese mundo era habitualmente difícil. Solía ser oficio de determinadas

familias que se transmitía de padres a hijos como si de una herencia se tratase.

El trato se cerraba con un apretón de manos que tenía más validez que un

contrato, no había vuelta atrás, se conocían todos, sí alguno faltara a su palabra

podía ir dejando el oficio. Se celebraba con un convite a los intervinientes en el

trato, normalmente pagaba el vendedor en la taberna de su gusto.


Sin ese Norte, no el Flamenco, nada sería igual

Por Candido Alvarez Sabin • 3 de octubre de 2026
MANZANITA José Manuel Ortega Heredia
la chunga
Por Candido Alvarez Sabin • 25 de septiembre de 2026
la chunga
diego cortes
Por Candido Alvarez Sabin • 24 de septiembre de 2026
diego cortes
Antonio González El Pescadilla
Por Candido Alvarez Sabin • 16 de septiembre de 2026
centenario Antonio González El Pescadilla, Fiestas de la Mercè Barcelona
Bambino
Por Candido Alvarez Sabin • 15 de septiembre de 2026
Bambino Barcelona Moncho
Por Candido Alvarez Sabin • 19 de noviembre de 2024
Homenaje a Jordi Bonell, la guitarra eléctrica con sabor a Barcelona, recordado por su humildad y entrega al flamenco de la ciudad.
Por Candido Alvarez Sabin • 26 de abril de 2024
Los Chichos, testigos y protagonistas de la calle de los años 70: cómo su música conectó con el pueblo y convirtió a Barcelona en una plaza clave.
Por Candido Alvarez Sabin • 8 de abril de 2024
El Kiki, cantaor gitano nacido en Lugo, cuenta cómo llegó del canto evangélico a componer para José Mercé y Tomatito, ganando un Premio Odeón.
Por Candido Alvarez Sabin • 25 de marzo de 2024
Una saeta de Manuel Torre paró en seco una procesión de Semana Santa: la historia del cante jondo entre pasos y sonidos negros.
Por Candido Alvarez Sabin • 11 de marzo de 2024
Un recorrido histórico por otra ruta flamenca de Barcelona: los bares y salas el entorno de Ginjol.